Otra tarde de invierno fría que recorre estos largos días en su hogar, siempre observando desde la ventana, divaga y piensa en cuando cambiara su situación, de que forma de lucha podrá llegar a implementar con las pocas oportunidades que tiene su vida allá en el Chaco. José es un niño, de tan solo 14 años. Su alma es tan noble y grande que tiene siempre aspiraciones por un mañana mejor, cada vez que gente de lugares cercanos del país llega con el fin de brindar ayuda, el comparte largas charlas sobre un cambio. Desde muy chico en estas visitas recibió obras de autores como Moro, Marx, Gramsci, que a pesar de tener un  lenguaje complicado para su edad y su nivel de educación logro sacarles frutos y producir grandes pensamientos.

Desde su hogar trata de ayudar a otros niños que viven en la mismas condiciones que él, para que se instruyan y aprendan para cambiar su porvenir y un gran día poder dar comienzo a su lucha y dejar de ser los más vulnerables. Su vida no es nada fácil, será por eso que su capacidad de empeño es tan amplia, la mayoría de la gente piensan que nunca va a llegar a nada, pero él no permite que esto apague su llama de fuego que esta dentro de su alma, él sabe que tarde o temprano va a poder hacer algo por sus hermanos y amigos del barrio.

Anhela con todo vigor poder estudiar una carrera cuando termine el secundario, aun no sabe cual, pero si comprende cual es su interés, es aportar a su mente más ideas con las cuales poder romper los muros que hay en la sociedad, obtener herramientas para despertar a los seres humanos de sus sueños profundos de materialidad y que se den cuenta de donde se encuentra el verdadero valor. Piensa que la forma de cambio se encuentra ahí, en los corazones de todos los ciudadanos, por eso para él siempre primero están los demás.

A logrado crear pasión en la gente que esta a su alrededor, tiene una banda con su grupo de amigos, donde a través de las letras dan a conocer las situaciones que hay en el Chaco, tratando de lograr que algún día sean escuchados, de poder obtener un poco más de este bello mundo. Muchas veces la bronca lo consume, porque no entiende como puede existir tanta frialdad. Trata de comprender aun si hay alguna ley de vida que tome rienda en su camino, su mayo religión es su fuerte cultura, su familia logro trasmitirle todas las tradiciones que desde años son parte de su tierra.

Ya pasaron ocho años, José se encuentra feliz. Descubrió cual era su profesión y hoy vuelve a su hogar después de haber pasado tanto tiempo lejos estudiando la carrera de profesor. Con lo que ha recaudado hará una linda casa para poder desde ahí construir, así esta cumpliendo ese sueño que tuvo desde tan chico, y lo bueno es que nunca se olvido de donde vino, la ciudad no lo chupo y no solo eso, sembró belleza en muchas cabezas compañeras en su carrera, las cuales lo acompañaran en su lucha.


Todos estos indicios nos muestran que el mundo, la madre tierra, aun no ha sido derribada. Por eso mismo nunca hay que bajar los brazos y tenemos que estas dispuestos a luchar. Nunca olvidarnos de que nuestros derecho tienen que ser respetados, que al poder es posible vencerlo, que el amor lo vale todo. Por eso, no muy alejado, gracias a los despertares de muchas almas, en el centro de la tierra se siente el latir del cambio.

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