Como te extraño Papa, las palabras no tienen explicación
para este acontecimiento en mi vida, todavía no logro entender que ya no estas.
Esas ganas de charlar y pedirte respuestas como siempre lo hacía, hoy son más
fuerte, pero no estas acá. Como una estrella desapareciste, de un momento para
el otro. No logre decirte adiós, expresar mi último amor así a vos, demostrarte
la admiración que sentía cada vez que una palabra salía de tu boca.
Nunca me canse de escucharte, a pesar de mil veces decirte
que eras un renegado. Fuiste y sos un excelente hombre, ahora andarás volando
entre las nueves, viendo a quien molestar, criticando a los que son del chivo,
y seguramente teniendo alguna que otra charla interesante sobre la vida con eruditos
que andan volando como vos.
Porque te fuiste, si yo aun te necesitaba, todavía quedan zócalos
en mi vida por armar, y tu presencia la necesito para no decaer, ¡mucha pila le
estoy poniendo viejo!, aunque me falta aun más, pero por lo menos no estoy
tirada como días atrás.
Ojala logre ser esa persona que tanto deseaste en tu
interior, alguien que explote sus valores, que nunca se olvide de decir buen
día, que luche día a día ante la vida. Y te vas a dar cuenta seguramente, de que todas esas locuras que corrían
por mi cabeza y te las hacía saber, no eran tan locas. Tal vez estaba incierta
en una realidad que todos tenemos que ver.
Por donde andarás volando viejo…
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